lunes, 1 de marzo de 2010

Nuestros alimentos




Nuestros ancestros no intervenían de manera decisiva para modificar los equilibrios existentes en la naturaleza, sino que se limitaban a aprovechar sus frutos y recursos de manera racional; que extraño que nuestros antepasados den muestras de mayor raciocinio del que nosotros los contemporáneos mostramos.

La población mundial ha tenido un crecimiento desmedido en estos últimos años, de manera específica en los últimos 50 años, El crecimiento poblacional en el período de 1950 - 2000 fue de aproximadamente el 130%, más del doble que en el período 1900 – 1950; esto nos sitúa en las siguientes cifras:

En el año 1900 la población era de 1 650 000 000

En el año 1950 la población era de 2 518 630 000

En el año 2002 la población era de 6 070 581 000

En el año 2008 la población era de 6 706 993 152

(www.wikipedia.org)

Con una mayor cantidad de personas en el planeta; esto tiene muchas implicaciones, pero me ocupare de un tema que causa en mí una profunda preocupación; ¿Qué estamos comiendo? ¿De dónde vienen nuestros alimentos? Son preguntas que deberíamos hacernos y tratar de buscar respuestas. La demanda de alimentos en el mundo ha crecido d manera excesiva; cabe mencionar que algunas industrias como la de producción de carne producen grandes cantidades de efecto invernadero; ¿son los peces una opción? A decir verdad la mayor estamos explotando este recurso de manera irracional, y poniendo en peligro a muchas especies llevando otras al borde de la extensión; ¡hacernos vegetarianos es la opción quizás! pero tenemos que ver más datos. Por ejemplo, muchos de los alimentos que comen los vegetarianos son importados, con el consiguiente gasto energético en su transporte. Además se está produciendo una gran deforestación para plantar soja barata, en este caso para alimentar tanto a personas como a animales.

En 20 años las frutas y verduras han perdido la mitad de sus nutrientes

"Un estudio realizado recientemente en Suiza muestra que muchas frutas y verduras han perdido más de la mitad de sus nutrientes en los últimos veinte años.

La doctora María Dolores Raigón, profesora de química agrícola de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), ha realizado un trabajo denominado “La calidad de los alimentos ecológicos”, donde recoge datos de este estudio suizo. En él se puede ver que entre 1985 y 2002, las fresas europeas han perdido el 43% de calcio, las espinacas han perdido el 63% de la vitamina C y las zanahorias el 75% de magnesio.

El empobrecimiento de la tierra de cultivo, sobre todo por el uso de fertilizantes químicos, se apunta como la causa principal para explicar esta pérdida de nutrientes. El uso de abonos químicos nitrogenados y de pesticidas se traduce en una acumulación de nitratos en los vegetales. Los análisis muestran que la lechuga convencional contiene un 35% más de nitratos que la lechuga ecológica.

La doctora Raigón afirma que el modelo de agricultura ecológica “favorece la concentración de minerales y vitaminas”. Comparando el zumo recién hecho a base de naranjas convencionales con otro realizado con naranjas ecológicas, se pudo apreciar que el primero contenía 35 mg de vitamina C por cada 100 g, mientras que el segundo contenía 47 mg de vitamina C por cada 100 g.

Otra de las particularidades que ha observado la doctora Raigón, es que los productos procedentes de agricultura convencional acumulaban más agua que los procedentes de la agricultura ecológica. Esto indica varias cosas; que si hay más agua, también hay menos minerales y vitaminas; la conservación será menor y el alimento se pudrirá antes; y los sabores serán menos intensos." (http://www.avui.cat)